Toxina Botulínica

Doctora Teresa Merino Gavín - Especialista en medicina estética con 30 años de experiencia

El tratamiento con Toxina Botulínica tipo A relaja los músculos faciales para suavizar las arrugas de expresión y evitar que se formen nuevas, sin quitar naturalidad al rostro.

Es un tratamiento médico estético basado en infiltraciones en el que se inyecta la toxina en la zona a tratar (autorizadas por Sanidad), de manera prácticamente indolora. Los efectos se empiezan a ver a partir del tercer día.

El rostro mejora, logra un aspecto más rejuvenecido pero con un resultado muy auténtico.

¿Para qué sirve este tratamiento?

Es un proceso prácticamente indoloro de infiltraciones con Toxina Botulínica tipo A.

Se inyecta la sustancia en las zonas a tratar (solo zonas aprobadas por Sanidad) para suavizar las arrugas de expresión y prevenir su aparición en el futuro.

La toxina bloquea la contracción muscular que causa la arruga, relajando las facciones y consiguiendo así que la cara tenga un aspecto más joven durante más tiempo. Los efectos son visibles desde el tercer y cuarto día.

¿En qué consiste este tratamiento?

Suaviza o elimina las arrugas de expresión más comunes (entrecejo, frente, “patas de gallo”) provocadas por la pérdida de elasticidad de la piel, fuerza muscular, estrés, etc. y evita que se formen más en el futuro a través de relajación facial.

Retrasa el envejecimiento reduciendo la contracción de los músculos y aportando un efecto rejuvenecedor de la zona superior del rostro. El resultado es muy natural y dura entre 3 y 4 meses.