Cavitación

La cavitación consiste en aplicar ultrasonidos en determinadas zonas del cuerpo para eliminar la grasa en ellas localizadas.

Terapia para la eliminación de grasa localizada de alta eficacia. Se trata de un proceso a base de ultrasonidos de baja frecuencia, que inducen la formación de burbujas de vapor dentro de un líquido. La presión ejercida por las burbujas causa la implosión, con una liberación de energía, que destruye las células adiposas con la consiguiente transformación de la grasa en una sustancia líquida (diglicérido) que será eliminada a través del sistema linfático y vías urinarias.

 

¿Para qué sirve este tratamiento?

Para combatir esa grasa acumulada, difícil de eliminar localizada normalmente en la zona de abdomen, flancos, glúteos, cartucheras, muslos, etc… es cada vez más conocida y popular la técnica de cavitación, por su efectividad y buenos resultados, sobre todo combinado con otras técnicas.

No necesita anestesia y permite resultados visibles a partir de la tercera sesión y con un efecto duradero.

En cada sesión, puede haber una reducción de volumen de hasta 2cm. Se recomienda realizar entre 6 y 12 sesiones, dependiendo de la zona tratada y del estado del paciente, aunque es posible que para algunos casos el número de sesiones necesarias deba ser superior a doce.

¿Cuál es el proceso de este tratamiento?

Tras una sesión de cavitación, es indispensable estimular de forma inmediata el sistema linfático, para provocar una eliminación de líquidos en mayor medida de la que el cuerpo lo haría por si solo, sin estimulación.